En el Principio, el Amor

Momento 4. Entrada bíblica

En el Momento 3. nos quedó claro que en Jesucristo tenemos la seguridad de que el amor existe y de que somos amados. ¡Reconocerlo es ser agradecidos!

​​Ahora, continúa con el Momento 4. Entrada Bíblica: recibirás una orientación para orar con la Palabra de Dios.

​​¿Qué nos dice hoy, esta palabra de Amor dirigida por el Señor a la humanidad en otro tiempo?

Te presentaremos una serie de relatos de la biblia, que nos dejan ver cómo el Amor de Dios siempre se ha revelado a lo largo de la historia.

Ejercicio: Haz click aquí para leer con detenimiento el Salmo 135 – 136  tomando el sabor de las palabras que el salmista coloca en boca del pueblo de Israel.

Detente en aquellas frases que más te resuenen internamente y repítelas en tu interior como una música que acompañe el ritmo de tu respiración.

Al finalizar, toma tu cuaderno de registro y escribe tu propia acción de gracias, en la que traigas a la memoria la acción del amor de Dios en tu historia personal.

Salmo 135 - 136

La grandeza del Señor y la vanidad de los ídolos Aleluya.
135  Alabad el nombre de Jehová; Alabadle, siervos de Jehová;
2 Los que estáis en la casa de Jehová, En los atrios de la casa de nuestro Dios.
3 Alabad a JAH, porque él es bueno; Cantad salmos a su nombre, porque él es benigno.
4 Porque JAH ha escogido a Jacob para sí, A Israel por posesión suya.
5 Porque yo sé que Jehová es grande, Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
6 Todo lo que Jehová quiere, lo hace, En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
7 Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; Hace los relámpagos para la lluvia; Saca de sus depósitos los vientos.
8 El es quien hizo morir a los primogénitos de Egipto, Desde el hombre hasta la bestia.
9 Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, Contra Faraón, y contra todos sus siervos.
10 Destruyó a muchas naciones, Y mató a reyes poderosos;
11 A Sehón rey amorreo, A Og rey de Basán, Y a todos los reyes de Canaán.
12 Y dio la tierra de ellos en heredad, En heredad a Israel su pueblo.
13 Oh Jehová, eterno es tu nombre; Tu memoria, oh Jehová, de generación en generación.
14 Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y se compadecerá de sus siervos.
15 Los ídolos de las naciones son plata y oro, Obra de manos de hombres.
16 Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven;
17 Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay aliento en sus bocas.
18 Semejantes a ellos son los que los hacen, Y todos los que en ellos confían.
19 Casa de Israel, bendecid a Jehová; Casa de Aarón, bendecid a Jehová;
20 Casa de Leví, bendecid a Jehová; Los que teméis a Jehová, bendecid a Jehová.
21 Desde Sion sea bendecido Jehová, Quien mora en Jerusalén. Aleluya.
Alabanza por la misericordia eterna de Jehová
136  Alabad a Jehová, porque él es bueno,     Porque para siempre es su misericordia.
2 Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.
3 Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.
4 Al único que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.
5 Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia.
6 Al que extendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia.
7 Al que hizo las grandes lumbreras, Porque para siempre es su misericordia.
8 El sol para que señorease en el día, Porque para siempre es su misericordia.
9 La luna y las estrellas para que señoreasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.
10 Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia.
11 Al que sacó a Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia.
12 Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia.
13 Al que dividió el Mar Rojo en partes, Porque para siempre es su misericordia;
14 E hizo pasar a Israel por en medio de él, Porque para siempre es su misericordia;
15 Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo, Porque para siempre es su misericordia.
16 Al que pastoreó a su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia.
17 Al que hirió a grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia;
18 Y mató a reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia;
19 A Sehón rey amorreo, Porque para siempre es su misericordia;
20 Y a Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia;
21 Y dio la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia;
22 En heredad a Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia.
23 El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia;
24 Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia.
25 El que da alimento a todo ser viviente, Porque para siempre es su misericordia.
26 Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia.